Alvaro Brunini*
Durante los 25 años que duraron las negociaciones entre la Unión Europea y el MERCOSUR se crearon múltiples expectativas, pronósticos y predicciones sobre los efectos e impacto de dicho acuerdo (García et al. (2026); LSE (2020); Treacy el al. (2022)). El pasado 1° de mayo comenzó a regir de forma provisoria el acuerdo, por lo cual los países de ambos bloques se enfrentan a los desafíos de la fase de implementación, los cuales son muy diferentes a los desafíos de la fase de negociación. Entre estos desafíos se encuentran la distribución de las cuotas otorgadas por la Unión Europea, capacitación y promoción de las empresas exportadoras, así como la promoción con las empresas europeas que puedan invertir en los países del MERCOSUR, además de los desafíos de la mayor competencia que enfrentan las empresas.
En este sentido, los países han comenzado no solo a ver sus efectos (positivos y negativos) sino también a realizar acciones para aprovechar las oportunidades y reaccionar a los efectos negativos.
En las primeras semanas de vigencia del acuerdo se desarrollaron múltiples discusiones entre los países del MERCOSUR respecto al reparto a la interna del bloque comercial de las cuotas libres de aranceles que otorga la Unión Europea. Mientras no se acuerde dicho reparto rige el principio “first come, first served”, bajo el cual el primer país en concretar la exportación es el que se queda con la cuota. Por tanto, el reparto bajo este esquema presenta diferencias por países y sectores según sus capacidades productivas y comerciales preexistentes para concretar primero la exportación libre de aranceles: mientras Uruguay ha aprovechado sus ventajeas pre-existentes en productos como el arroz y Argentina en miel, Paraguay y Brasil han enfrentado mayores dificultades para aprovechar el esquema de reparto de “first come, first served”.
Debido a las diferencias entre los 4 países respecto a su tamaño y realidad productiva la solución no es sencilla. Las posiciones dentro de los países en las negociaciones del reparto de estas cuotas pasan desde mantener los patrones pre-existentes de comercio con la UE, mantener los patrones pre-existentes de comercio del MERCOSUR a nivel mundial o realizar una distribución del 25% por cada uno de los cuatro países independiente del tamaño de cada uno y realidad productiva.
Por un lado Paraguay entiende que a cada país debería corresponderle el 25% de la cuota; mientras que Uruguay y Argentina entienden que las cuotas deberían seguir los patrones del comercio con la UE, y para para Brasil se deberían seguir los patrones del comercio de los países del Mercosur a nivel global. Las negociaciones siguen abiertas y la definición que se tome alterará o mantendrá los patrones de comercio pre-existentes con la Unión Europea.
Además los países han tomado diversas medidas para aprovechar las oportunidades existentes. En el caso de Uruguay entre distintas medidas el gobierno (por medio de su Agencia UruguayXXI), desarrolló un portal web para facilitar a las empresas el acceso a la información necesaria (arancel vigente, cronograma de desgravación, cuotas de acceso preferencial, reglas de origen, requisitos exigidos por la UE, entre otros temas). En el caso de Argentina por ejemplo desarrollaron un trámite digital donde cada productor puede auto certificar el origen de su mercadería desde su empresa. Tanto estos dos países como Brasil y Paraguay han desarrollado acciones de promoción de exportaciones y atracción de inversiones por medio de sus Agencias de Promoción Comercial, así como de sus Cancillerías y las propias acciones del sector privado.
Recién estamos viendo los primeros efectos del acuerdo, además que el efecto del acuerdo en un conjunto de productos es gradual en el tiempo, las modificaciones en los sistemas productivos llevan tiempo. Por tanto aún persisten interrogantes sobre si el acuerdo permitirá efectivamente que los países del MERCOSUR agreguen valor y diversifiquen su estructura productiva, así como entender el impacto sobre el empleo y ambiente en los países de ambos bloques.
Fuentes:
Comisión Europea (2026). El acuerdo comercial UE-Mercosur – Comisión Europea
García et al. (2026) “Más allá del comercio: el potencial transformador del Acuerdo Mercosur-UE” Blog https://www.iadb.org/es/blog/comercio-e-inversion/mas-alla-del-comercio-el-potencial-transformador-del-acuerdo-mercosur-ue
LSE (2020) “Sustainability Impact Assessment in Support of the Association Agreement Negotiations between the European Union and Mercosur”. https://www.lse.ac.uk/business/consulting/assets/documents/SIA-in-Support-of-the-Association-Agreement-Negotiations-between-the-EU-and-Mercosur-Exec-Summary-EN.pdf
Treacy el al. (2022) “Los eventuales impactos del acuerdo entre el MERCOSUR y la Unión Europea”. Fundación Friedrich Ebert (FES Argentina).
https://collections.fes.de/publikationen/ident/fes/20359
*Alvaro Brunini
Licenciado y Magister en Economía por la Universidad de la República. Ha trabajado como Gerente de Inversiones en UruguayXXI y actualmente como Presidente de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación. Se ha desempeñado como docente en Economía por la UdelaR y Negocios Internacionales por la Universidad Católica del Uruguay.