A 39 días desde el ataque de Estados Unidos y de Israel a Irán: primer balance

Nicolas Boeglin*

Hace ya más de un mes que inició el ataque por parte de Estados Unidos e Israel contra Irán. Esta confrontación constituye un nuevo episodio que viene a desestabilizar significativamente a la ya convulsa región de Oriente Medio y al mundo en general, con consecuencias imprevisibles.

La Agencia Internacional de la Energía ha advertido de la crisis energética mundial que se perfila con esta guerra (véase artículo de The Guardian de este 24/03/2026), al tiempo que en Filipinas se publicó por parte de su máxima autoridad una declaración de “emergencia energética” (véase comunicado oficial).

Mientras que por un lado el imprevisible Presidente de Estados Unidos no pareciera escuchar más que a sus entusiastas cortesanos, Irán está demostrando tener una estrategia muy certera, al parecer preparada, planificada desde hace muchos años.

Estos primeros 39 días permiten hacer un primer balance, no sin antes indicar que refuerzan como nunca las dos ideas siguientes:

– la deriva a la que Estados Unidos está mal acostumbrando al mundo, con operaciones militares y decisiones unilaterales totalmente ilegales desde el punto de visto jurídico, debe ser frenada y condenada;

– la lógica de la fuerza que Israel busca imponer dada su superioridad militar en Oriente Medio, no lleva a ningún lugar: con más destrucciones, más familias enlutadas, más desplazados internos caminando a la intemperie, y dejando a gobernantes ya exhaustos de estos Estados bombardeados, desoladores campos de ruinas que no pueden sino alimentar la sed de venganza.

Desequilibrar por completo a regiones y al resto del planeta y erosionar las reglas más elementales del derecho internacional público, no puede ser visto como beneficioso para ninguno de los 193 Estados que conforman Naciones Unidas. ¿O sí? Aumentar el nivel de odio hacia Israel en la región, con miles de integrantes de familias enlutadas dispuestos a vengar la muerte de sus seres más queridos, muchos de ellos niños, repartidos en todos los Estados de Oriente Medio, no puede augurar un futuro más seguro para Israel. ¿O sí?

Un Presidente de Estados Unidos mal informado

El nivel de impreparación de Estados Unidos e Israel para contrarrestar la respuesta militar de Irán plantea muchas dudas e interrogantes, todas muy válidas, sobre la estrategia seguida por ambos Estados:

Resulta evidente en estos 39 días que, tanto Israel como Estados Unidos, no tenían idea de muchas cosas en Irán, como lo señala un ex jefe de los servicios secretos británicos en esta entrevista del 25/03/2026 (véase enlace).

En esta nota del 27/03/2026, es un alto jefe militar israelí el que advierte del riesgo de “colapso” (sic.) del mismo ejército israelí (véase nota del TimesofIsrael titulada “Zamir said to warn cabinet that IDF will ‘collapse in on itself’ amid manpower shortage“).

El pasado 17/03/2026 se informó en Estados Unidos de la renuncia del más alto funcionario a cargo de la lucha contra el terrorismo (véase nota de The Guardian y carta de renuncia difundida en las redes sociales, en la que plantea que fueron las autoridades de Israel las que arrastraron a Estados Unidos).

En una comparecencia ante una comisión del Congreso de Estados Unidos, celebrada el 18/03/2026, la máxima responsable de los servicios de inteligencia de Estados Unidos no supo contestar si Irán representaba (o no…) una “amenaza inminente” para Estados Unidos (véase video). ¿No supo? Como se lee: no supo.

Con relación a la gestual corporal y la verborrea presidencial observadas en Washington al no lograrse liberar el estrecho de Ormuz ni obtener apoyo militar de sus aliados europeos y árabes, especialistas sobre el comportamiento iracundo, el berrinche y el pataleo de un niño mimado que no obtiene su juguete preferido, deberían poder realizar interesantes paralelismos con la gestual corporal y el vocabulario del actual ocupante de la Casa Blanca en los últimos días del mes de marzo del 2026.

Los objetivos de Estados Unidos: una incógnita luego del fiasco inicial

El “galvanizar a la oposición iraní” que menciona este artículo publicado en el Times of Israel el pasado 23/03/2026 titulado “Netanyahu said frustrated that Mossad promise it could instigate Iran uprising has fallen short” pareciera constituir una premisa sobre la que se basaron tanto Israel como Estados Unidos de manera totalmente errónea: en estos 39 días de intensa confrontación militar, no se ha galvanizado nada en Irán.

En el caso específico de Israel, queda muy claro que su actual Primer Ministro persigue lo que ha hecho de manera ininterrumpida en toda la región (Gaza, Siria, Líbano, Irak, Irán) desde hace muchos años, y que le ha permitido sobrevivir políticamente en Israel: causar la mayor destrucción. Mientras Israel esté en confrontación militar, sea con quien sea, la supervivencia política de este hábil político está asegurada.

Las primeras estimaciones señalan que al día 6 de esta confrontación, Estados Unidos gastó más de 11.000 millones de US$ y al día 12, más de 16.000 millones de US$ (véase informe). Al finalizar el mes de marzo, se prevé que Estados Unidos habrá gastado unos 25.000 millones de US$ en esta aventurada guerra contra Irán (véase artículo).

Una oportunidad que no desaprovecha Israel en el territorio palestino

En un comunicado de prensa de varios expertos en derechos humanos de Naciones Unidas del 19/03/2026 (véase texto), se denuncia que Israel ha aprovechado del momento para continuar con la anexión de gran parte de Cisjordania.

El comunicado oficial de España (véase texto) del 15/03/2026 condenando estas mismas acciones de Israel en Cisjordania plantea interrogantes muy válidas sobre el silencio observado por los aparatos diplomáticos de muchos otros Estados. ¿Qué será lo que sí ve España que ocurre en Cisjordania y que no quieren ver los demás Estados?

Una nueva violación a la Carta de Naciones Unidas

Desde el punto de vista jurídico, hay que tener claro que lo ocurrido el 28/02/2026 califica como agresión que contraviene con los principios y las reglas enunciadas en la Carta de Naciones Unidas de 1945. Un análisis publicado el mismo 28 de febrero del 2026 en el sitio especializado de EJIL Talk y titulado “The American-Israeli Strikes on Iran are (Again) Manifestly Illegal” precisa y detalla la ilegalidad total que constituye este ataque conjunto de Estados Unidos e Israel.

Nótese que ante el Consejo de Seguridad, Estados Unidos no encontró nada mejor que sostener que actuó el 28 de febrero en legítima defensa (véase texto de intervención): a 39 días de iniciada esta agresión, se sigue esperando de Estados Unidos que aporte pruebas sobre la “amenaza inminente” a la que refirió su delegado.

Una amenaza pasada reiterada… hecha realidad

A modo de respuesta a este ataque, Irán ha materializado desde el mismo 28/02/2026 una amenaza hecha en su momento: una respuesta militar con alcance regional, abarcando no solamente a Israel sino a todos los Estados de la región en los cuales se encuentra una base militar norteamericana (Arabia Saudita, Bahréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Kuwait, Jordania y Omán).

Las embajadas de Estados Unidos en la región, sus naves, sus empresas, sus turistas o simples nacionales de igual manera pueden verse convertidos en blancos militares, y puede resultar bastante aventurado y presumido pretender estar en capacidad de proteger puntos tan dispersos, de posibles ataques por parte de Irán.

Estados Unidos e Israel: una urgente necesidad de desplazar la atención

Esta aventurada operación militar de Estados Unidos y de Israel y la previsible respuesta de Irán permite a ambos Estados y a sus dos máximos dirigentes, desviar totalmente la atención mediática internacional y la de la comunidad internacional.

En el caso norteamericano, tanto el escándalo por los denominados “Epstein files” como la verdadera humillación sufrida el pasado 20/02/2026 por el actual ocupante de la Casa Blanca ante el mundo y ante su propia opinión (al declarar la Corte Suprema totalmente ilegales los aranceles decididos de manera arbitraria al iniciar su gestión), han pasado a un segundo plano.

En el caso de Israel, esta operación militar conjunta con Estados Unidos permite a Israel desviar toda la atención:

– del drama indecible al que somete a la población civil palestina y al genocidio en curso en Gaza, presentido con gran anticipación por parte de Sudáfrica en diciembre del 2023 al presentar su demanda contra Israel ante la justicia internacional de La Haya (véase texto), confirmado en julio del 2024 por la Relatora de Naciones Unidas Francesca Albanese en su informe titulado “Anatomía de un genocidio“, y reconfirmado por expertos designados por el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en su informe A/HRC/60/CRP.3 de septiembre del 2025, así como;

– de la colonización a marcha forzada muy intensa que lleva a cabo en otro territorio palestino ocupado, Cisjordania, la cual fue objeto de un reciente comunicado de varios Estados condenándola de manera vehemente (véase comunicado del 23/02/2026 colgado por la diplomacia de España). Este informe de Naciones Unidas del 17/03/2026 viene a confirmar cómo Israel ha acelerado la colonización y la destrucción de viviendas palestinas en Jerusalén Oriental y en Cisjordania.

El hecho de posponer nuevamente una investigación independiente en Israel sobre las responsabilidades del actual primer ministro y sus jefes militares al permitir el ataque del Hamás del 7/10/2023, teniendo información de sus servicios de inteligencia sobre los planes del Hamás que fue archivada (véase artículo del New York Times del 2/12/2023), es otro aspecto muy positivo para el actual primer ministro israelí.

Resulta oportuno señalar que al finalizar el mes de febrero, la Universidad de Costa Rica (UCR) anunció el otorgamiento de su máxima distinción académica a la Relatora de Naciones Unidas para los Derechos del Pueblo Palestino, la jurista italiana Francesca Albanese (véase anuncio oficial de la UCR): un apoyo a su labor que bien podría replicarse en otros recintos universitarios, pese a una intensa campaña en su contra orquestada desde Israel y Estados Unidos.

Su reciente informe (documento A/HRC/61/71, “Torture and genocide“) fue presentado el 23/03/2026 (véase comunicado oficial de Naciones Unidas).

Siempre con relación al territorio palestino ocupado, esta vez Jerusalén Oriental, el 6/03/2026, varios expertos de Naciones Unidas hicieron un vehemente llamado a Israel a cesar sus acciones tendientes a forzar familias palestinas a abandonar esta parte de la Ciudad Santa (véase texto).

Un panorama cargado de incertidumbres

El 28/02/2026 ha iniciado un período cargado de incertidumbres y de dudas, en el que al parecer, unos decisores en Estados Unidos e Israel evaluaron de manera poco precisa la capacidad de respuesta de Irán.

Con respecto a Israel, resultan muy válidas preguntas sobre la supuesta infiltración por parte de sus servicios secretos en Irán:

– ¿será que la contra inteligencia militar iraní intoxicó a los informantes de Israel en Irán a tal punto que no se percatarán de nada?

-¿será que, de las diferentes “capas” que ha establecido el régimen iraní dentro de su organización militar interna, Israel solamente pudo acceder a información sensible de las primeras de ellas?

En respuesta a un ataque a sus instalaciones de gas licuado, Irán respondió con bombardeos a la principal planta de gas licuado de Qatar (véase nota de Al Jazeera del 19 de marzo).

El 21/03/2026, en respuesta a un ataque a su sitio nuclear en Natanz, Irán atacó las instalaciones nucleares de Dimona en Israel (véase nota de Al Jazerra). Al ser Dimona una de las ciudades de Israel mejor protegidas, preguntas muy válidas han aflorado (véase emisión de la DW al respecto).

El 29/03/2026, en respuesta a un ataque sobre sus universidades, Irán ha señalado como objetivos los recintos universitarios en la región (véase nota de prensa del 29/03/2026 de Anadolu Agency).

A 39 días de iniciado el ataque en su contra por parte de Estados Unidos e Israel, Irán sigue respondiendo de manera gradual y precisa a los ataques que recibe, evidenciando una capacidad de respuesta militar notable y una coordinación en el seno de su aparato militar: confirmándose de paso, la poca capacidad de anticipación de Estados Unidos y de Israel al atacarlo.

Conclusión

Aventurarse a iniciar una guerra contra un Estado resulta siempre una decisión que se toma luego de ponderar los riesgos que una confrontación militar implica. En el caso del errático ocupante de la Casa Blanca, todo indica que esta ponderación del riesgo se hizo de manera bastante aproximativa, a partir de información proporcionada por Israel, exponiendo ahora de manera irresponsable a los Estados árabes y a la economía mundial a sufrir las consecuencias.

Nota del autor: una versión más extensa y detallada de este texto se encuentra en este enlace

*Nicolas Boeglin
Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica (UCR)