El objetivo del artículo es analizar desde un enfoque universal y regional del sistema europeo, con una metodología deductiva la evolución del reconocimiento del derecho a la privacidad, el derecho a la autodeterminación informativa y la protección de datos personales, así como los esfuerzos transnacionales del Consejo de Europa para replicar esta visión como derechos fundamentales en otras latitudes, particularmente en el sistema interamericano, en contraposición con la visión estadounidense que los limita a los derechos de los consumidores. En esencia, se examinan las implicaciones de lo estipulado en el Convenio 108 del Consejo de Europa para la Protección de las Personas con respecto al Tratamiento Automatizado de Datos de Carácter Personal, un documento que ha procurado ampliar la coordinación internacional como valor fundamental para hacer frente a los desafíos que suponen las violaciones de estos derechos humanos en el entorno digital. Sin dejar de considerar los diálogos jurisprudenciales y la forma en que el desarrollo normativo dentro del continente europeo ha sido recibido y reconocido por otros sistemas regionales, como lo es particularmente el interamericano. En suma, se concluye que la visión de estos derechos como fundamentales, parte de las consideraciones europeas, que buscan otorgar protección global al individuo en un mundo interconectado, contrario a otras corrientes que buscan reducir la protección al contexto de su mercantilización.