El presente artículo tiene por objeto analizar la propuesta de la Unión Europea denominada Global Gateway, un nuevo instrumento que refleja la estrategia de Bruselas a medio plazo para competir con la Nueva Ruta de la Seda de la República Popular China. Este análisis se enfocará en cómo la Global Gateway no solo representa una respuesta económica y geopolítica a la iniciativa china, sino también en cómo encarna la promoción de los valores de la UE y la democracia en el ámbito global. Se comenzará examinando las posiciones históricas que la Unión Europea ha venido defendiendo respecto al país asiático, con un análisis geopolítico y geoeconómico de las relaciones entre ambos actores. A la luz del cambio de paradigma en dichas relaciones a partir de 2019, se estudia en profundidad el proyecto que da nombre a este documento. A partir de una revisión temática de la literatura existente, se analizará cómo Bruselas utiliza el programa para difundir sus principios y valores a través de políticas de cooperación y desarrollo. Finalmente, se observarán las implicaciones de la Global Gateway en el actual sistema internacional y su posible colisión con el ya mencionado proyecto chino, prestando especial atención a cómo este instrumento influye en la competencia global por el liderazgo en infraestructura y conectividad, y cómo puede servir como vehículo para la globalización de los valores europeos, promoviendo la democracia y el respeto a los derechos humanos en las regiones beneficiarias.