Observatory on European Studies - El eurocentrismo de los derechos humanos ante la mirada de la comunidad internacional

2022-08-02

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Ivan Ricardo Pérez Vitela*

La agenda internacional de los derechos humanos ha sido sin duda alguna, un aporte que el bloque occidental de naciones ha abonado a la humanidad desde mediados del Siglo XX. De manera particular, Europa se ha encargado en su historia moderna de construir un complejo entramado de tratados internacionales de derechos humanos y marcos normativos que benefician en primera instancia, a sus más de 700 millones de habitantes quienes, en diferentes niveles, ejercen sus derechos a sabiendas de contar con instituciones sólidas y participando en democracias plenas respaldadas en forma amplia por robustas economías.

La Uni√≥n Europea representa para buena parte del planeta, un espacio de aspiraci√≥n y del idealismo de la forma en que ‚Äúdebe‚ÄĚ funcionar una sociedad, en donde los derechos son reconocidos y puestos en pr√°ctica en cada uno de los 27 territorios nacionales que la integran como un solo frente multinacional y multiling√ľ√≠stico.

Para Am√©rica Latina, Europa representa en alguna medida, esa aspiraci√≥n que se menciona en el p√°rrafo anterior, pero tambi√©n implica una dolorosa memoria de la invasi√≥n, represi√≥n, sustracci√≥n y atropellamiento que simbolizan las √©pocas coloniales e imperialistas de naciones como Espa√Īa, Portugal, Holanda, Gran Breta√Īa, Francia y de otros pa√≠ses europeos, de los cuales tom√≥ un aproximado de casi 500 a√Īos para lograr una independencia y soberan√≠a total, cuyo proceso abarc√≥ momentos hist√≥ricos entre los a√Īos de 1821 y hasta el todav√≠a muy reciente 1983, con las independencias definitivas de Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Granada, Dominica, Guyana, Jamaica, San Crist√≥bal y Nieves, Santa Luc√≠a, San Vicente y las Granadinas y Trinidad y Tobago, del Reino Unido.¬†

El colonialismo y el imperialismo europeo en Am√©rica Latina dio paso al nacimiento de una transculturaci√≥n que termin√≥ por imponer un modelo euroc√©ntrico en muchos √°mbitos cotidianos como el pol√≠tico, jur√≠dico, urban√≠stico, educativo o econ√≥mico entre muchos otros aspectos y desde luego bajo una forma ‚Äútropicalizada‚ÄĚ en el grueso de la mayor√≠a de las naciones latinoamericanas, como qued√≥ evidenciado a√Īos despu√©s con el modelo econ√≥mico neoliberal de los a√Īos 80¬īs.

Para el caso de M√©xico, que puede ser considerada todav√≠a como una joven naci√≥n con apenas 200 a√Īos de conformaci√≥n como pa√≠s reconocido ante la comunidad internacional, ha demostrado en el transcurso de la historia moderna que su relaci√≥n con la Uni√≥n Europea ha sido muy fruct√≠fera y compleja, con muchos momentos de acercamiento, comunicaci√≥n y estrecha cooperaci√≥n, pero tambi√©n al mismo tiempo, tirante y con enfoques polis√©micos respecto al desarrollo de la pol√≠tica internacional y a la manera en que se observa y atienden aspectos como el econ√≥mico, social y de ejercicio de derechos.

Con el nacimiento de la Organizaci√≥n de las Naciones Unidas (ONU) en el a√Īo de 1945, se ha fomentado la construcci√≥n de un entramado internacional que ha tenido impacto en Europa y Am√©rica Latina y en general en todas las naciones del planeta, donde la Uni√≥n Europea y Estados Unidos han contado con una injerencia notable en el desarrollo de tratados, acuerdos y establecimiento de mecanismos de cooperaci√≥n acordes a sus propios intereses y enfoques al momento de observar el ejercicio de derechos y el tipo de relaciones entre naciones aliadas.

Bajo esta premisa, la Uni√≥n Europea ha dise√Īado e implementado la mayor cantidad de instituciones europeas que act√ļan al amparo y luz de los tratados internacionales en derechos humanos, incorporando incluso dichos principios, en las negociaciones de tratados y acuerdos que abordan temas m√°s all√° de los derechos humanos, como econ√≥micos, pol√≠ticos, entre otros muchos otros aspectos. Ejemplo de ello ocurri√≥ con M√©xico cuando se firm√≥ y ratific√≥ en el a√Īo de 1998, un acuerdo comercial multilateral donde como parte de las negociaciones para la suscripci√≥n de compromisos, se estableci√≥ como condici√≥n para nuestro pa√≠s la implementaci√≥n de una pol√≠tica con enfoque de derechos humanos de mayor calado¬† en el gobierno mexicano, dando con ello origen a la creaci√≥n de la entonces primera Direcci√≥n General de Derechos Humanos en la Canciller√≠a encabezada por la entonces Secretaria de Relaciones Exteriores Rosario Green Adato, en el gobierno del Presidente Ernesto Zedillo Ponce de Le√≥n, iniciando a partir de ello, la incorporaci√≥n escalonada de la agenda de derechos humanos en las pol√≠ticas p√ļblicas del Estado mexicano.

Por otra parte, en materia de Derechos Humanos, la idea de haberse generado una ‚Äúdeclaraci√≥n universal‚ÄĚ, en el seno de la ONU, implica per se un significado de inclusi√≥n y de totalidad para cualquier persona que, por el simple hecho de ser un ser humano, deba verse beneficiada para el reconocimiento y ejercicio de sus derechos humanos sin importar cualquier caracter√≠stica que posea m√°s all√° de la naturaleza humana, como mucho se ha desarrollado en teor√≠as antidiscriminatorias ampliamente difundidas a nivel global.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos establece en el artículo 19 que todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión, derechos que como analizaremos un poco más adelante, acorde a las condiciones y momentos históricos que se presenten, han tomado mayor o menor relevancia al momento de hacerse valer o reducirse acorde a las conveniencias.

Estos conceptos y principios han sido recogidos en los sistemas universal, interamericano y africano de derechos humanos, como base para la defensa y promoción de derechos para millones de personas en el planeta. En la experiencia práctica, destaca el intercambio que sostienen el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y la Corte Interamericana de Derechos Humanos en interpretación y aplicación de criterios al momento de dictar sus sentencias, como dos de los sistemas internacionales jurisdiccionales en derechos humanos más avanzados que hay en el bloque occidental.

Como se puede deducir en estas l√≠neas, la relaci√≥n que suele establecer la Uni√≥n Europea con otras regiones del planeta, evidencia en la mayor√≠a de las ocasiones un tono de ‚Äúnegociaci√≥n-exigencia‚ÄĚ al momento de proponer acuerdos y establecer compromisos, lo cual no puede negarse, ha permitido verdaderas transformaci√≥n pol√≠ticas y econ√≥micas al verse beneficiadas naciones terceras las cuales, presionadas para incorporar principios como la libertad, la democracia, el respeto a los derechos humanos, se han visto orilladas a adoptar pol√≠ticas de mayor reconocimiento de derechos para sus propias poblaciones.

No obstante lo anterior, si realizamos un análisis crítico de las políticas con enfoque de derechos humanos de la Unión Europea, se puede observar el desigual racero al momento de aplicar sus propios principios como ocurre ahora ante Rusia y el conflicto de la guerra con Ucrania.

La ‚Äúrusofobia‚ÄĚ expresada en m√ļltiples foros y escenarios que van de manera principal en lo econ√≥mico, pol√≠ticos, hasta los c√≠rculos de la cultura, la diplomacia, el deporte, la m√ļsica, entre muchos otros espacios, han colocado a Rusia ante la mirada occidental, como la amenaza o gran peligro para el mundo de las libertadas, los derechos humanos y la democracia, creando con ello un ambiente propicio para la generaci√≥n de una muy probable nueva etapa de la guerra fr√≠a y conformaci√≥n de bloques ante un nuevo orden mundial.

En este caso, desde Latinoamérica hemos podido observar cómo, - guiada por su principal aliado Estados Unidos -, la Unión Europea ha adoptado criterios claramente violatorios a los derechos humanos, como la suspensión de transmisiones de medios de comunicación como RT, Sputnik, la cancelación para la participaciones en eventos tanto individuales como colectivas, de ciudadanas y ciudadanos rusos ajenos completamente a la actividad bélica del Estado o la clara diferenciación entre el trato a migrantes refugiados provenientes de Ucrania a los de otras nacionalidades como africanas, colocando en tela de juicio la validez de los principios universales de los derechos humanos para aquellos sectores sociales que no forman parte de la cosmovisión eurocentrista.

A manera de reflexión final, la Unión Europea atraviesa ahora mismo un momento de crisis en todos sus ámbitos al tomar partido en una guerra con uno de sus vecinos más poderosos, el cual, de manera histórica ha fungido como aliado y enemigo al mismo tiempo. Rusia se ha encargado de desmontar el lenguaje de cooperación, paz y de respeto a los derechos humanos del eurocentrismo occidental, al atreverse a levantar la voz ante el expansionismo de un modelo militar representado por la OTAN, colocando en entredicho el funcionamiento mismo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

 

* Ivan Ricardo Pérez Vitela

Docente y Especialista en Derechos Humanos y No Discriminación. Subdirector de Estudios Internacionales en la Secretaría Ejecutiva de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, México.